Este reconfortante atole de tejocote y piloncillo fortalecerá tus defensas gracias a la vitamina C del tejocote y los nutrientes naturales del piloncillo.
¿Buscas una bebida reconfortante para los días fríos? La receta de atole de tejocote y piloncillo es una opción ideal que combina sabores tradicionales mexicanos con propiedades nutritivas extraordinarias. Esta preparación, además de deliciosa, ofrece beneficios sorprendentes para tu salud que vale la pena conocer.
El atole forma parte esencial de la gastronomía mexicana desde tiempos prehispánicos. Sin embargo, pocas versiones son tan especiales como la que incluye tejocote y piloncillo, una combinación que aprovecha las frutas de temporada invernal con un sabor único y reconfortante.
El tejocote no es solo una fruta deliciosa, sino también un tesoro nutricional. Este pequeño fruto anaranjado ofrece múltiples ventajas para nuestro organismo:
Asimismo, el tejocote ha sido utilizado tradicionalmente para aliviar afecciones respiratorias comunes durante el invierno. Por esta razón, incluirlo en un atole caliente potencia sus beneficios medicinales.
El piloncillo, también conocido como panela, no es simplemente un endulzante. A diferencia del azúcar refinado, conserva muchos de los nutrientes naturales de la caña:
Por lo tanto, la combinación de tejocote y piloncillo crea una sinergia nutricional perfecta para los meses fríos.
Para preparar este delicioso atole de tejocote y piloncillo necesitarás:
Elaborar este atole tradicional es más fácil de lo que imaginas. Sigue estas instrucciones para obtener una bebida perfecta:
Comienza calentando el agua con la canela, los clavos de olor y una pizca de sal en una olla mediana. Deja que hierva por 5 minutos para extraer todos los aromas. Y mientras tanto, licúa los tejocotes con la leche de almendras, la leche evaporada y la vainilla hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
Retira las especias del agua y agrega la mezcla licuada a la olla. Después, incorpora el piloncillo rallado y cocina a fuego medio-bajo. Ya en un recipiente aparte, diluye el almidón de maíz en 2 cucharadas de agua fría y añádelo a la olla en forma de hilo, mezclando constantemente para evitar grumos. Cocina por 10 minutos más hasta que adquiera una consistencia aterciopelada.
Cuando el atole haya alcanzado la consistencia deseada, retira del fuego y deja reposar por 2 minutos. Sirve en tazas o jarros tradicionales de barro, espolvorea canela molida en la superficie y, si deseas un toque especial, decora con una pequeña rodaja de tejocote caramelizado en el borde.
Para elevar tu receta de atole al siguiente nivel, considera estas sugerencias:
Cada porción de este atole tradicional aporta aproximadamente:
Es ideal para diversas ocasiones:
La receta de atole de tejocote y piloncillo representa una de las joyas de la gastronomía tradicional mexicana. Esta bebida no solo deleita el paladar con su sabor dulce y especiado, sino que también aporta importantes nutrientes para mantener el bienestar durante los días invernales.
¿Por qué no aprovechar los tejocotes mientras están en temporada? Prepara este delicioso atole hoy mismo y comparte con tu familia una bebida que combina tradición, sabor y salud en cada sorbo.