Señalan que el anuncio no mostraría sellos obligatorios y podría influir en consumidores jóvenes; autoridades ya analizan el caso.
La publicidad de bebidas azucaradas vuelve a encender el debate en México: organizaciones civiles alertan que ciertos anuncios podrían confundir a los consumidores, especialmente a menores. La solución, aseguran, es clara: retirar campañas que no cumplan con la ley sanitaria ni con la normativa de protección al consumidor. Ese es justamente el reclamo que detonó una nueva polémica nacional. Además, Coca-Cola responde al Gobierno tras campaña contra refrescos y así podría impactar a los consumidores.
La organización El Poder del Consumidor presentó una denuncia formal contra Coca‑Cola ante Cofepris y Profeco para exigir la suspensión inmediata de su campaña publicitaria “Sintamos juntos”, lanzada este mes con motivo de la próxima Copa Mundial 2026.
De acuerdo con la asociación civil, la estrategia busca posicionar la marca dentro de un evento deportivo de audiencia masiva, lo que amplía su impacto a públicos vulnerables como niños y adolescentes. Según explicó Chantal Reyes, abogada de la organización, la publicidad no sería congruente con las disposiciones legales que obligan a mostrar información clara sobre los productos promocionados.
La denuncia sostiene que el material difundido no presenta de forma visible los sellos y leyendas de advertencia obligatorios, lo cual —afirman— podría inducir a error o reducir la percepción de riesgo asociada al consumo frecuente de bebidas azucaradas.
La organización El Poder del Consumidor denunció a Coca-Cola por su campaña “Sintamos juntos” y pidió su retiro inmediato. Foto: Archivo
En México, la regulación establece que toda publicidad debe ser consistente con las características reales del producto y exhibir advertencias sanitarias cuando corresponda. Estas disposiciones buscan evitar mensajes que puedan interpretarse como engañosos o incompletos.
Especialistas en derecho del consumidor señalan que las campañas relacionadas con eventos deportivos suelen ser particularmente vigiladas porque vinculan marcas con valores positivos como salud, energía o rendimiento físico. Cuando se trata de productos con alto contenido de azúcar, el cumplimiento estricto de la normativa es clave para no generar interpretaciones equivocadas.
La organización denunciante afirma que omitir sellos en anuncios de alcance internacional no solo vulnera la regulación vigente, sino que también podría influir en decisiones de compra, especialmente en audiencias jóvenes. Según su postura, el contexto deportivo amplifica el efecto persuasivo del mensaje publicitario y lo vuelve más sensible desde el punto de vista legal.
Por ello, solicitó formalmente a las autoridades:
La queja fue presentada ante Cofepris y Profeco, autoridades responsables de vigilar publicidad y derechos del consumidor. Foto: Archivo
Una vez presentada la queja, corresponde a las autoridades evaluar si la publicidad incumple disposiciones sanitarias o de información al consumidor. De confirmarse irregularidades, podrían ordenar modificaciones, sanciones o incluso la suspensión total de la campaña.
Expertos en regulación publicitaria señalan que estos procesos suelen analizar elementos como contenido visual, mensajes implícitos, tipografía, visibilidad de advertencias y contexto de difusión.
Más allá de la polémica puntual, el caso refleja una tendencia creciente: organizaciones civiles están vigilando activamente la publicidad de productos alimenticios para garantizar transparencia. Este tipo de acciones busca que los consumidores tomen decisiones informadas y que las marcas cumplan con estándares legales y éticos.
Según la abogada Chantal Reyes, la campaña podría violar normas al no mostrar sellos de advertencia visibles. La estrategia publicitaria está ligada a la promoción rumbo a la Copa Mundial 2026, lo que ampliaría su impacto en menores de edad. Foto: Archivo
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