En lugar de hornear desde cero, usas un panqué que compras en el súper, lo cortas en cubitos y lo acomodas dentro de una taza bonita. Después agregas capas de mermelada, chantilly y repites hasta llenar la taza.
Arma el pastel en taza unas horas antes y refrigéralo para que las capas se asienten y tome mejor consistencia. El chantilly se mantendrá firme y el panqué absorberá mejor el sabor de la mermelada.
Recetas para San Valentin-@danto_solano
Para 2 porciones