Por esta polémica razón no debes darle de comer a tu perro en tazón de plástico y cuál es la mejor opción
¿Sabías que el tazón de plástico puede poner en riesgo la salud de tu perro? ¡Descubre por qué y cómo evitarlo!
Cuando pensamos en la alimentación y el agua de nuestras mascotas, pocas veces consideramos los riesgos de usar un tazón de plástico para perros. Sin embargo, esta elección puede afectar seriamente la salud de tu compañero peludo. En esta nota, descubrirás por qué el plástico no es la mejor opción y qué alternativas son más seguras y saludables.
¿Por qué los tazones de plástico pueden ser peligrosos para tu perro?
El plástico es un material barato y común, pero no está exento de problemas. En primer lugar, muchos tazones de plástico contienen químicos como el bisfenol A (BPA) y los ftalatos, que pueden filtrarse en el agua o la comida. Estos compuestos están relacionados con problemas hormonales, cáncer y daños reproductivos tanto en humanos como en animales.
Además, el plástico es un material poroso. Esto significa que, con el tiempo, puede acumular bacterias en sus pequeñas grietas y rayones, incluso después de una limpieza superficial. Estas bacterias pueden causar infecciones o enfermedades digestivas en tu perro.
Riesgos químicos y bacteriológicos en tazones de plástico
A pesar de que algunos pueden ser seguros, muchos otros podrían presentar los siguientes riesgos:
- Lixiviación de químicos tóxicos: un tazón con BPA y los ftalatos puede perjudicar al agua o alimento fácilmente si se encuentra expuesto al calor o está deteriorado. Te recomendamos este video
- Acumulación de bacterias: la superficie porosa facilita la proliferación de microorganismos dañinos.
- Reacciones alérgicas: algunos perros desarrollan irritaciones o alergias en la piel alrededor del hocico al usar tazones plásticos.
- Ingestión accidental: en casos donde el perro muerde el tazón, puede tragar fragmentos de plástico, causando problemas digestivos.
Materiales recomendados para el tazón de tu perro
Para evitar estos riesgos, es fundamental elegir un material seguro y duradero. Las opciones más recomendadas son:
- Acero inoxidable: es resistente, fácil de limpiar y no libera sustancias químicas. Es la mejor opción.
- Cerámica: no porosa y segura, aunque puede romperse si se cae.
- Vidrio: similar a la cerámica; es higiénico y no tóxico.
Estos materiales no solo evitan la contaminación química, sino que también impiden la acumulación de bacterias, manteniendo el agua y la comida de tu perro más limpias y frescas.
Cómo mantener limpio y seguro el tazón de tu mascota
La higiene es clave para la salud de tu perro. Aquí te dejamos algunos consejos para mantener el tazón en óptimas condiciones:
- Limpia diariamente: usa agua caliente y jabón para eliminar restos de comida y bacterias.
- Desinfecta semanalmente: prepara una solución con una parte de lejía y diez partes de agua. Sumerge el tazón por cinco minutos y enjuaga bien.
- Revisa el estado del tazón: cambia el recipiente si presenta grietas, rayones o manchas difíciles de limpiar.
- Evita el plástico reciclado: puede contener sustancias químicas nocivas que se filtran en el alimento o agua.

Imagen: wikiHow
¿Qué hacer si ya usas un tazón de plástico?
Si actualmente usas un tazón de plástico, no te alarmes, pero sí toma precauciones:
- Cambia a un material más seguro lo antes posible.
- Limpia y desinfecta el tazón con frecuencia.
- Evita exponerlo a fuentes de calor o al sol directo.
- Observa si tu perro presenta irritaciones o cambios en su salud.
Ahora ya conoces los riesgos de usar un tazón de plástico para perros
En definitiva, los riesgos de usar un tazón de plástico para perros son reales y pueden afectar la salud de tu mascota a largo plazo. Ya sea por la filtración de químicos tóxicos o la proliferación de bacterias, este material no es la mejor opción para alimentar o hidratar a tu perro.





