Que pieza de pollo debes usar según la receta que vas a preparar
Qué parte del pollo usar para cada receta: una guía sencilla para cocinar mejor y sin errores.
El pollo es una de esas carnes que pocas pueden presumir de ser universales: aparece en casi todas las cocinas del mundo y, al mismo tiempo, sigue siendo un ingrediente de uso diario. Funciona igual de bien para un asado familiar, un guiso con salsa, un arroz meloso o una cena rápida a la plancha.
Como ocurre con otras carnes, del pollo se aprovecha casi todo. Pero hay un detalle importante: no todas las partes se cocinan igual. Cambian la textura, el jugo y la cantidad de grasa, y por eso cada pieza tiene su técnica de cocción ideal.
Aquí te contamos qué parte del pollo es mejor usar según la receta que quieras preparar. Además, checa 4 piezas del pollo que pueden poner en riesgo tu salud y tu no lo sabías
Por qué no deberías lavar el pollo antes de cocinarlo
Cuál parte del pollo usar en cada receta
Pechuga
Es la pieza más popular, magra y de fibra fina. Sin embargo, es fácil que se reseque si te pasas de cocción. Por eso, funciona mejor en preparaciones rápidas o con salsa, que ayudan a mantenerla jugosa.
Va bien para:
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- Empanados
- Rellenos
- Salteados
- Horno con protección (salsa o verduras)
Solomillo de pechuga
Es la tira interior de la pechuga, alargada y muy tierna, perfecta para recetas rápidas.
Va bien para:
- Tiras salteadas
- Brochetas
- Rebozados ligeros
- Wraps
Contramuslo
Es la parte superior de la pata, pegada al cuerpo. Tiene más grasa intramuscular y, por tanto, más sabor y jugosidad. Es muy perdonadora, ideal si buscas un plato sabroso sin estar pendiente del punto exacto de cocción.
Va bien para:
- Guisos
- Horno
- Parrilla
- Arroces
Jamoncitos
Es la parte inferior de la pata, con menos carne en bloque y más hueso, pero muy agradecida en guisos y asados. Además, se porciona sola, lo que la hace muy práctica.
Va bien para:
- Asados con patatas
- Guisos
- Salsas
Alitas
Poca carne, mucha piel y muchísimo sabor. Perfectas como aperitivo o para hornear en bandeja.
Va bien para:
- Horno
- Fritura
- Adobos
- Dorados finales
Cuartos (traseros y delanteros)
Son prácticos cuando compras pollo en bandeja, porque vienen ya montados y listos.
- Cuarto trasero: contramuslo + jamoncito (más jugoso)
- Cuarto delantero: pechuga + alita (más magro)
Va bien para:
- Horno “de una”
- Guisos si lo troceas
- Bandeja familiar
Carcasa, espinazo y cuello
No son piezas “para comer tal cual”, pero concentran el sabor y son la base de caldos, sopas y arroces caldosos.
Va bien para:
- Caldos
- Fondos
- Sopas
- Arroces caldosos
Despojos (hígado, corazones, mollejas)
La casquería del pollo es humilde, pero muy aprovechable.
Va bien para:
- Salteados rápidos
- Guisos cortos
El pollo es un lienzo en blanco: cada pieza tiene sus ventajas y su mejor forma de cocinarse. Con esta guía, podrás elegir la parte correcta según la receta y lograr platos más jugosos y sabrosos sin complicarte demasiado.
Ahora que ya sabes qué piezas de pollo usar para tus recetas, quizás este contenido te puede interesar:
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