Demanda contra Costco por su pollo rostizado y polémica razón
El pollo rostizado de Costco enfrenta una demanda por presunto uso de químicos no declarados. La polémica ya genera debate entre los consumidores.
El pollo rostizado del Costco no solo es uno de los productos más vendidos de la cadena, también se ha convertido en un símbolo de conveniencia, precio accesible y confianza para millones de familias. Sin embargo, ese estatus está hoy en el centro de la controversia. Una demanda colectiva presentada en California ha puesto bajo la lupa a la empresa por presunto uso de químicos no declarados en su icónico pollo rostizado Kirkland Signature, vendido por años a 4.99 dólares. Además, retiran de manera urgente estas ensaladas del Costco por contaminación de plásticos.
De acuerdo con información retomada por SinEmbargo y The New York Times, las demandantes Bianca Johnston y Anastasia Chernov acusan a Costco de publicidad engañosa, al promover el producto como una opción “sin conservantes”, cuando en realidad contendría ingredientes que prolongan su vida útil.
Un producto cotidiano, una promesa cuestionada
El pollo rostizado del Costco es, para muchos consumidores, una alternativa rápida y aparentemente saludable frente a los alimentos ultraprocesados. Su etiquetado y publicidad han reforzado esa percepción, utilizando mensajes que apelan a lo “natural”, lo “fresco” y lo “libre de aditivos”.
No obstante, la demanda sostiene que esa narrativa no coincide del todo con la realidad. El señalamiento central no gira en torno a la seguridad alimentaria, sino a la transparencia de la información que recibe el consumidor al momento de decidir su compra.

El pollo rostizado de Costco, uno de sus productos más vendidos, enfrenta una demanda colectiva en California. Foto: Archivo
Los ingredientes que detonaron la demanda
El documento legal identifica dos componentes específicos que habrían sido omitidos o minimizados en la comunicación del producto:
- Fosfato de sodio, un aditivo utilizado comúnmente en la industria cárnica para retener humedad y mantener la textura del pollo por más tiempo. Te recomendamos este video
- Carragenina, un espesante de origen industrial que, según las demandantes, funciona como un conservante químico al mejorar la estabilidad del alimento.
Aunque ambos ingredientes están permitidos por las autoridades sanitarias, la demanda subraya que no encajan con la expectativa de un producto “sin conservantes”, especialmente para consumidores que priorizan dietas limpias o libres de aditivos.
Un impacto económico y de confianza
Más allá del etiquetado, la querella apunta a un beneficio económico millonario para Costco. Las demandantes argumentan que la empresa atrajo a un segmento de consumidores preocupados por la salud que, de haber conocido la composición real del pollo, habrían tomado una decisión distinta.
Este tipo de casos no es menor en un mercado donde la confianza del consumidor es clave. La marca Kirkland Signature ha construido su reputación sobre la promesa de calidad superior a precios competitivos, por lo que cualquier señalamiento de opacidad representa un riesgo reputacional significativo.

Consumidoras acusan a la cadena de publicidad engañosa al promocionar el producto como “sin conservantes”. La demanda señala la presencia de fosfato de sodio y carragenina, ingredientes que prolongan la vida útil del pollo. Foto: Archivo
La postura oficial de Costco
Ante la creciente atención mediática, Costco ha reconocido el uso de los ingredientes señalados. Su defensa se apoya en un argumento técnico: todos los aditivos utilizados están aprobados por las autoridades regulatorias y su empleo es una práctica estándar en la industria alimentaria para garantizar frescura, sabor y seguridad.
No obstante, el eje de la demanda no es si los químicos son legales, sino si la promesa comercial fue clara y honesta. Para los consumidores que interpretaron el mensaje como una garantía de ausencia total de aditivos, el caso plantea un debate más amplio sobre cómo se comunican los alimentos “saludables” en supermercados y cadenas globales.
Un debate que va más allá del pollo
Este litigio podría sentar un precedente relevante para la industria alimentaria en Estados Unidos y otros mercados. En una era donde los consumidores exigen mayor transparencia, términos como “natural” o “sin conservantes” están cada vez más bajo escrutinio legal y social.
Mientras el proceso judicial avanza, el caso del pollo rostizado del Costco deja una pregunta abierta: ¿qué tan clara debe ser la información cuando se trata de lo que ponemos en nuestra mesa?

El caso abre un debate sobre el uso de términos como “natural” y “sin conservantes” en el etiquetado de alimentos. El proceso legal continúa y podría sentar un precedente para la industria alimentaria. Foto: Archivo
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