El truco que sí funciona para encontrar liquidaciones reales en el supermercado, según Profeco
¿Quieres ahorrar en el supermercado? Descubre cómo identificar liquidaciones reales según Profeco, qué hacer si no respetan el precio y el truco legal para pagar menos.
Cada vez que entro a un supermercado me hago la misma pregunta: ¿ese letrero de “oferta” realmente significa un ahorro o solo es publicidad? Después de ver tantos videos en redes sociales hablando de códigos secretos y precios que terminan en ciertos centavos, decidí investigar qué hay de cierto. La respuesta fue mucho más útil de lo que esperaba y, si buscas cómo identificar liquidaciones en el supermercado según Profeco, descubrirás que la mejor estrategia no depende de rumores, sino de conocer tus derechos como consumidor.
¿Los precios terminados en .01, .02 o .03 realmente indican una liquidación?
Durante mucho tiempo escuché que un precio terminado en .03 correspondía a una primera liquidación, el .02 a una segunda rebaja y el .01 al remate final. Admito que más de una vez recorrí los pasillos buscando esas terminaciones con la esperanza de encontrar una ganga.
La realidad es que muchas cadenas comerciales utilizan sistemas internos para administrar su inventario y aplicar descuentos progresivos. Sin embargo, esos códigos no forman parte de una regla oficial que garantice que todos los productos con esas terminaciones estén en liquidación. Por eso, confiar únicamente en esos números puede hacer que pases por alto ofertas verdaderamente atractivas o, peor aún, que des por hecho un descuento que en realidad no existe.

Profeco aclara que el precio exhibido en el anaquel o registrado en el sistema es el que el supermercado debe respetar al momento de cobrar. Foto: Archivo
La regla de oro para encontrar ofertas reales
Con el tiempo entendí que el mejor aliado para ahorrar no es un supuesto código secreto, sino la legislación mexicana. La Ley Federal de Protección al Consumidor establece que todos los establecimientos deben exhibir de forma clara el precio total de los productos que ofrecen. Esto significa que el costo mostrado en el anaquel o registrado en el sistema es el que debe respetarse al momento de pagar.
En otras palabras, si un artículo aparece con un precio reducido, la tienda no puede modificarlo en caja argumentando un error del sistema o una equivocación del personal. Este derecho aplica tanto para promociones como para productos en liquidación, por lo que siempre conviene revisar cuidadosamente las etiquetas antes de llegar a la caja.
El verdadero truco para detectar una liquidación antes que otros compradores
Hay una herramienta que muchos clientes pasan por alto y que, en mi experiencia, resulta mucho más útil que cualquier publicación viral: los verificadores electrónicos de precios instalados dentro del supermercado.
Cada vez que tengo dudas sobre un producto, simplemente escaneo su código de barras. En cuestión de segundos aparece el precio actualizado registrado en el sistema central.
Este detalle puede marcar una gran diferencia, especialmente cuando las tiendas están cambiando mercancía por temporadas como Navidad, Regreso a Clases, Semana Santa o promociones especiales. En ocasiones, el sistema ya refleja una rebaja que todavía no ha sido colocada en el anaquel. Por eso, antes de dejar pasar un artículo que me interesa, siempre dedico unos segundos a verificar su precio. Más de una vez me he llevado una agradable sorpresa.

Los verificadores electrónicos de precios son la mejor herramienta para detectar descuentos y liquidaciones reales antes de llegar a la caja. Foto: Archivo
¿Qué hacer si el supermercado no respeta el precio?
Aunque la mayoría de los establecimientos cumplen con la normativa, existen ocasiones en las que el precio exhibido no coincide con el que aparece al pagar. Si esto ocurre, lo primero que hago es conservar la calma y tomar evidencia. Una fotografía donde se observe claramente el producto junto con el precio del anaquel o la pantalla del verificador puede convertirse en la mejor prueba para hacer valer mis derechos.
Después, es recomendable solicitar la intervención del gerente de la tienda. En muchos casos el problema se resuelve inmediatamente. Si la negativa continúa, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ofrece asesoría a través del Teléfono del Consumidor, donde incluso puede iniciar una conciliación para que el establecimiento respete el precio anunciado.
Consejos para ahorrar más en el supermercado
Con el paso del tiempo descubrí que las mejores compras no siempre dependen de una gran oferta, sino de prestar atención a pequeños detalles.
Algunas recomendaciones que me han funcionado son:
- Revisar el precio en el verificador antes de comprar. Te recomendamos este video
- Comparar el costo entre distintas presentaciones del mismo producto.
- Consultar promociones vigentes antes de visitar la tienda.
- Tomar fotografías cuando exista una diferencia de precios.
- Conocer los derechos que protege la Profeco.
Estas acciones toman apenas unos minutos, pero pueden representar un ahorro importante al finalizar la compra.

Los códigos de precios que terminan en .01, .02 o .03 pueden formar parte de sistemas internos de las tiendas, pero no garantizan por sí solos una liquidación oficial. Foto: Archivo
La mejor herramienta para ahorrar es estar informado
Después de conocer cómo funciona realmente el sistema de precios, entendí que perseguir códigos secretos no siempre lleva a encontrar las mejores ofertas. Lo que realmente marca la diferencia es saber identificar una liquidación auténtica, verificar el precio y conocer los derechos que la ley protege.
Hoy, cada vez que voy al supermercado, ya no me dejo llevar por los rumores de internet. Prefiero confiar en la información oficial, revisar los verificadores de precios y recordar que un consumidor informado tiene muchas más posibilidades de ahorrar sin sorpresas desagradables al llegar a la caja.


