Profeco alerta: estas marcas de atún que millones compran en México reprobaron pruebas en 2026
Un análisis oficial reveló irregularidades en latas de atún populares. Conoce cuáles fallaron en calidad, etiquetado y contenido real antes de volver a comprarlas.
Elegir un atún enlatado parece una decisión sencilla en el supermercado, pero un reciente informe técnico de la Procuraduría Federal del Consumidor encendió alertas entre consumidores. El organismo analizó productos de alta rotación en tiendas del país y detectó inconsistencias que podrían influir directamente en la calidad, transparencia y confianza de compra. Por ello, aquí conocerás los atunes enlatados peor evaluados según Profeco. Además, conoce el atún tamaño jumbo saludable que no tiene soya, cuesta 40 pesos y está aprobado por Profeco.
El estudio —centrado en marcas de atún más consumidas en México durante 2026— evaluó variables clave como contenido neto, masa drenada, veracidad del etiquetado y cumplimiento normativo. Los resultados muestran que no todos los productos cumplen lo que prometen en su etiqueta, lo que vuelve esencial revisar qué marcas evitar y por qué.
¿Qué revisó el estudio de calidad del atún enlatado?
El análisis técnico se diseñó para verificar que los productos cumplieran con estándares oficiales y ofrecieran información clara al consumidor. Para ello se examinaron aspectos fundamentales:
- Precisión del contenido neto declarado Te recomendamos este video
- Porcentaje real de masa drenada
- Cumplimiento de normas oficiales
- Transparencia en ingredientes
- Claridad en fechas de caducidad y consumo preferente
Estos criterios no solo determinan la calidad del producto, sino también si el consumidor recibe exactamente lo que está pagando.

La Procuraduría Federal del Consumidor emitió un informe técnico donde señala diversas irregularidades en marcas de atún procesado que se comercializan actualmente en el país. Foto: Archivo
Marcas de atún que reprobaron el análisis en 2026
Los resultados del informe señalan casos específicos donde se detectaron irregularidades. Entre ellos destacan dos marcas de atunes que obtuvieron observaciones negativas en distintos rubros.
1. Bodega Aurrera (atún en agua con aceite)
Este producto fue considerado el caso más crítico del estudio. Las pruebas de laboratorio mostraron que la proporción de soya real superaba significativamente lo declarado en la etiqueta.
Principales hallazgos:
- La etiqueta indicaba 14 % de soya.
- El análisis detectó entre 21 % y 22 %.
- El etiquetado fue clasificado como información engañosa.
- Presentaba simultáneamente fecha de caducidad y consumo preferente, lo que puede generar confusión.
- Aunque su precio ronda los 31 pesos —lo que lo vuelve atractivo para muchos compradores—, la diferencia entre lo declarado y lo real representa una falta a la veracidad informativa.
2. Fresh Label (presentación en agua)
Esta marca, una de las más económicas del mercado con precio aproximado de 11 pesos, también mostró inconsistencias relevantes.
Irregularidades detectadas:
- Contenido neto inferior al declarado: reporta 100 g de masa drenada, pero en realidad contiene entre 92.3 g y 95.9 g.
- Distintivo sin respaldo: ostenta el sello NOM-235 sin pruebas de cumplimiento.
- Falta de advertencia sanitaria: omite el sello de exceso de sodio.
- Etiquetado confuso: mezcla fechas de caducidad y consumo preferente.
- Curiosamente, el único punto positivo es que esta presentación no contiene soya en su masa drenada, lo cual puede resultar favorable para quienes buscan evitar ese ingrediente.

Un análisis oficial reveló irregularidades en latas de atún populares. Conoce cuáles fallaron en calidad, etiquetado y contenido real antes de volver a comprarlas. Foto: Archivo
Por qué estas fallas son importantes para el consumidor
Aunque a simple vista estos detalles puedan parecer menores, la diferencia entre lo que dice la etiqueta y lo que contiene el producto tiene implicaciones relevantes:
- Afecta la transparencia comercial.
- Puede modificar el valor nutrimental real.
- Genera decisiones de compra basadas en información incorrecta.
- Impide comparar productos de forma justa.
En otras palabras, el etiquetado no es solo un requisito legal; es una herramienta clave para que el consumidor elija con conocimiento.
Cómo identificar un atún confiable antes de comprar
Especialistas en consumo recomiendan seguir algunas prácticas básicas al revisar latas de atún en el supermercado:
1. Leer la etiqueta completa, no solo el frente.
2. Verificar el peso drenado y no solo el peso total.
3. Revisar que los sellos de advertencia estén presentes cuando corresponda.
4. Confirmar que no haya contradicciones en fechas o ingredientes.
5. Comparar precios con el contenido real.
Estos pasos ayudan a detectar irregularidades sin necesidad de pruebas de laboratorio.
¿Significa esto que todo el atún económico es malo?
No necesariamente. El precio bajo no siempre implica mala calidad. Sin embargo, el estudio demuestra que algunos productos económicos pueden presentar inconsistencias, por lo que el factor decisivo no debe ser solo el costo, sino la transparencia y cumplimiento normativo.
De hecho, los análisis de calidad suelen revelar que hay opciones accesibles que sí cumplen con estándares, así como productos más caros que no lo hacen. Por eso los informes técnicos se han convertido en una referencia importante para los compradores informados.
Este tipo de evaluaciones tiene un efecto directo en el mercado porque:
- Obliga a las marcas a mejorar sus procesos.
- Incentiva la competencia basada en calidad real.
- Protege el derecho del consumidor a información veraz.
- Promueve decisiones de compra más conscientes.
Cuando se difunden estos resultados, muchas empresas ajustan fórmulas, etiquetas o procesos para evitar sanciones y recuperar confianza.

Estas latas de atún son muy consumidas en México y Profeco las reprueba: las marcas que debes evitar comprar en 2026. Foto: Archivo
Lo que debe recordar el consumidor
El informe deja claro que incluso productos cotidianos pueden presentar irregularidades. La recomendación general no es dejar de consumir atún, sino elegir con criterio y revisar etiquetas antes de comprar.
La conclusión es simple: conocer qué marcas reprobaron pruebas de calidad permite tomar decisiones más informadas, proteger el bolsillo y asegurar que lo que llega a la mesa realmente coincide con lo que promete el envase.




