Su textura suave y sin grumos lo convierte en la opción perfecta para acompañar desayunos o disfrutar en días frescos, ideal para consentirte con un clásico mexicano lleno de sabor.
Si notas el atole muy espeso, agrega leche caliente poco a poco mientras mezclas; si lo prefieres más ligero, añade un poco de agua. Así puedes ajustar la textura a tu gusto sin perder cremosidad ni sabor.
Receta de atoles-@danto-solano
Para 2 litros