Estas son las 9 peores papas y frituras según Profeco porque son grasosas y mienten en su contenido
La Profeco analizó 67 productos y detectó una gran lista de papas y frituras que tienen más sodio y grasa de lo declarado, inclusive una presentación famosa.
Cada vez que voy al supermercado me pasa lo mismo: termino echando una bolsa de papas al carrito “para el antojo”. El problema es que muchas veces creemos que estamos comprando una botana inofensiva y, sin darnos cuenta, terminamos consumiendo productos con exceso de grasa, sodio y hasta información engañosa en la etiqueta. Y justo ahí es donde estudios como el de Profeco se vuelven indispensables para quienes buscamos comer mejor, ahorrar dinero y tomar decisiones más inteligentes sobre lo que llevamos a casa. Además, checa las 10 botanas y frituras más dañinas para la salud, según Profeco.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó un análisis de calidad sobre papas fritas y frituras de maíz y trigo en la edición de junio de la Revista del Consumidor, y los resultados sorprendieron incluso a quienes ya sospechábamos que algunas botanas eran auténticas bombas de grasa.
El estudio revisó 67 productos diferentes divididos entre papas fritas, frituras de maíz, frituras de trigo y productos a base de papa. Lo más alarmante es que varias marcas populares no solo resultaron ser excesivamente grasosas, sino que además presentaron inconsistencias en la información nutrimental declarada en sus empaques.

Profeco analizó 67 papas fritas y frituras de maíz, trigo y productos a base de papa vendidos en México. Foto: Archivo
Las papas y frituras más grasosas según Profeco
Uno de los puntos que más llamó la atención del análisis fue el contenido de grasa. Aunque las grasas son necesarias para el funcionamiento del cuerpo, el exceso puede convertirse en un problema serio cuando se consumen este tipo de botanas con frecuencia.
Y siendo honestos, ¿quién se come solo unas cuantas papitas? Yo definitivamente no. A veces abro una bolsa “para botanear viendo una serie” y cuando me doy cuenta ya desapareció media bolsa sin esfuerzo. Estas son las marcas señaladas por Profeco por tener niveles elevados de grasa:
Papas fritas:
- Great Value Papas Jalapeño Crujientes Te recomendamos este video
- Sol Tubi-Papa Adobada
- Totis Pap’s
- Valley Foods Potato Chips Limón Crujiente
- Totis Pap’s Corte Casero
- Valley Foods Potato Chips Ridge Crujiente
A base de papa:
- Valley Foods Chips Sabor Original
Frituras de trigo:
- Great Value Chicharrones Fuego
- Great Value Chicharrones Sabor Chile Limón
Muchas de estas botanas suelen llamar la atención por su precio accesible o por sabores intensos que parecen irresistibles, pero el estudio deja claro que detrás de ese sabor crujiente hay una gran cantidad de grasa y sodio que podría afectar la salud si se consumen constantemente.

Nueve botanas fueron señaladas por tener exceso de grasa, entre ellas productos de Great Value, Totis y Valley Foods. Foto: Archivo
Las conclusiones más preocupantes del estudio de Profeco
Además del exceso de grasa, Profeco detectó otros problemas importantes en las etiquetas nutrimentales de varias marcas. Y aquí es donde muchos consumidores sienten que literalmente les mintieron en el empaque.
Estas fueron las cinco conclusiones principales del análisis:
- Todos los productos sí cumplieron con el contenido neto declarado. Es decir, no había más aire que papas.
- Trece productos tenían más grasa de la que declaraban.
- Diez productos contenían menos proteína de la prometida.
- Siete productos tenían más sodio del señalado en la etiqueta.
- Un producto aseguraba contener queso, pero en realidad no tenía queso.
Esa última conclusión honestamente me hizo reír y preocuparme al mismo tiempo. Porque muchas veces compramos una botana pensando que tiene ciertos ingredientes o características especiales, cuando en realidad solo se trata de saborizantes o estrategias de marketing.
¿Por qué el exceso de sodio y grasa es un problema?
Algo que suele pasarse por alto es que una sola bolsa pequeña de frituras puede aportar una cantidad enorme de sodio. La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 2000 miligramos de sodio al día, y algunas de estas botanas alcanzan más de la mitad de ese límite en una sola porción.
El problema es que las papas fritas rara vez son el único alimento ultraprocesado que consumimos durante el día. Si sumamos refrescos, comida rápida, embutidos y otras botanas, el exceso se dispara rápidamente. Además, el consumo frecuente de productos altos en grasas saturadas y sodio está relacionado con:
- Hipertensión arterial
- Sobrepeso y obesidad
- Diabetes
- Problemas cardiovasculares
- Retención de líquidos
Y aunque nadie dice que jamás puedas volver a comer unas papitas, sí cambia mucho la forma en que eliges tus antojos cuando conoces esta información.

El estudio detectó que 13 productos tenían más grasa de la que declaraban y siete más sodio del indicado. Foto: Archivo
Las recomendaciones de Profeco para consumir frituras sin afectar tu salud
Después de conocer los resultados, Profeco compartió varias recomendaciones para comprar y consumir papas fritas de manera más consciente.
Revisa la fecha de caducidad
Aunque tienen larga vida de anaquel, es importante verificar que el empaque esté intacto y dentro de la fecha de consumo preferente.
Cuida el sodio
Muchas veces el verdadero problema no es solo la grasa, sino la cantidad de sal que contienen estas botanas.
Guárdalas correctamente
Mantenerlas alejadas del calor y bien cerradas ayuda a conservar mejor el producto.
Mantén un equilibrio
Consumir frituras todos los días puede afectar seriamente la salud, especialmente si no existe actividad física o una alimentación equilibrada.
Evítalas si tienes enfermedades crónicas
Personas con hipertensión, diabetes, obesidad o sobrepeso deberían limitar considerablemente este tipo de productos.

Una de las conclusiones más sorprendentes fue que un producto decía tener queso, pero en realidad no contenía queso. Foto: Archivo
Lo que aprendí después de leer este estudio de papas con Profeco
La verdad es que después de revisar este análisis sí terminé viendo distinto el pasillo de las botanas en el supermercado. Antes elegía las papas solo por sabor o promoción; ahora mínimo me detengo unos segundos a revisar el etiquetado.
Y creo que esa es justamente la enseñanza más importante: no se trata de vivir con miedo a la comida ni prohibirse todo, sino de aprender a consumir con más conciencia. Porque muchas veces las marcas venden una imagen “ligera” o “casera” que poco tiene que ver con lo que realmente contienen.
Al final, una botana ocasional no va a destruir tu salud, pero convertirla en hábito sí puede tener consecuencias. Y si Profeco ya hizo el trabajo de analizar cuáles son las peores papas y frituras según su contenido de grasa y etiquetas engañosas, vale la pena tomarlo en cuenta la próxima vez que estemos frente al anaquel.




