3 alimentos y bebidas que NO debes consumir después de vacunarte contra el sarampión porque hacen daño
Consumir estos alimentos después de la vacuna contra el sarampión podría empeorar los efectos secundarios si no tienes precaución.
La vacuna representa una herramienta fundamental para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa. Tras recibir la inmunización, surge una duda frecuente entre pacientes: qué no se debe comer y beber al vacunarse contra el sarampión. Este aspecto resulta crucial, pues ciertos alimentos pueden afectar tanto la efectividad de la protección como el bienestar general.
¿Por qué cuidar tu alimentación después de la vacuna?
Después de recibir la dosis inmunizante, el organismo inicia un proceso de respuesta inmunológica que puede generar algunos efectos secundarios leves. Por esta razón, aunque no se debe seguir estrictamente una dieta, mantener una alimentación adecuada resulta fundamental para apoyar al cuerpo durante esta etapa.
Los expertos en inmunología señalan que ciertos alimentos pueden interferir con la respuesta del sistema inmune o empeorar las molestias temporales como fiebre leve o dolor en el sitio de la inyección. En consecuencia, conocer qué evitar se vuelve tan importante como saber qué consumir.

Imagen: Termómetro
3 alimentos y bebidas que debes evitar tras vacunarte contra el sarampión
1. Alimentos ultraprocesados
El consumo de productos ultraprocesados representa uno de los principales errores después de recibir la vacuna antisarampión. Estos alimentos contienen elevadas cantidades de conservantes, colorantes y potenciadores de sabor que pueden desencadenar procesos inflamatorios en el organismo.
Entre los elementos que debes eliminar temporalmente de tu dieta encontramos:
- Embutidos industriales con alto contenido de sodio y nitritos. Te recomendamos este video
- Snacks envasados ricos en grasas trans y aditivos químicos.
- Comidas precocinadas con conservantes y potenciadores de sabor.
- Refrescos carbonatados que contienen jarabe de maíz de alta fructosa.
De acuerdo con los especialistas en nutrición, estos productos pueden incrementar la inflamación sistémica, dificultando la respuesta inmunitaria óptima que busca generar la vacuna.
2. Alimentos fritos y grasos
Las frituras y alimentos grasos conforman el segundo grupo que debe restringirse tras la aplicación de la vacuna contra el sarampión. El consumo de estos productos puede provocar digestiones pesadas y malestar gastrointestinal, complicando los posibles efectos secundarios de la inmunización.
Se recomienda prescindir temporalmente de:
- Frituras comerciales con aceites recalentados.
- Comida rápida rica en grasas saturadas.
- Cortes grasos de carne que requieren mayor trabajo digestivo.
- Salsas cremosas con alto contenido calórico.
Sin duda, evitar estos alimentos durante las 48 horas posteriores a la vacunación contribuirá a una mejor tolerancia y recuperación.
3. Bebidas alcohólicas y estimulantes
El tercer grupo de productos contraindicados comprende las bebidas alcohólicas y estimulantes. El alcohol puede provocar deshidratación e interferir con la respuesta inmunológica, mientras que los estimulantes podrían intensificar efectos secundarios como la fiebre o el malestar general.
Los profesionales sanitarios recomiendan evitar específicamente:
- Cerveza, vino y licores de cualquier graduación alcohólica.
- Bebidas energéticas con alta concentración de cafeína.
- Té negro y café en grandes cantidades.
- Bebidas con alto contenido de azúcar que pueden alterar los niveles de glucosa.
Además, el consumo de alcohol puede interactuar negativamente con medicamentos como el paracetamol, frecuentemente recomendado para controlar las molestias post-vacunación.
¿Qué consumir entonces después de la vacuna?
En contraste con las bebidas y alimentos “prohibidos”, existen opciones beneficiosas que pueden potenciar la respuesta inmune y ayudar a sobrellevar los efectos secundarios leves.
Los nutricionistas especialistas en inmunología sugieren priorizar:
- Frutas ricas en vitamina C como naranjas y kiwis.
- Verduras de hoja verde con alto contenido de antioxidantes.
- Proteínas magras fáciles de digerir como pollo o pescado.
- Agua natural en cantidades suficientes para mantener una hidratación óptima.
Sin lugar a dudas, una alimentación balanceada después de la vacunación contribuye significativamente a reducir las molestias temporales y a optimizar la respuesta inmunitaria.
Ahora ya sabes qué no se debe comer al vacunarse contra el sarampión
La prevención del sarampión mediante la vacunación representa una decisión responsable para proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean. Por lo tanto, comprender qué no se debe comer y beber al vacunarse contra el sarampión resulta tan importante como acudir puntualmente a recibir la dosis.
Recuerda siempre consultar con un profesional de la salud si experimentas efectos secundarios inusuales o tienes dudas específicas sobre tu alimentación después de recibir la vacuna.





