Hacer un arroz rojo mexicano perfecto, suelto, esponjoso y con el color ideal no es magia, es técnica ¡Toma nota de estos secretos!
Para lograr el arroz rojo perfecto, al estilo de las mejores cocinas mexicanas como Los Chato's o La Vicenta, el secreto no está solo en la receta, sino en la técnica.
1. El Lavado y Secado es Vital: Lava el arroz: Enjuágalo bajo el chorro de agua fría 3 o 4 veces hasta que el agua salga transparente. Esto elimina el exceso de almidón que hace que se bata.
Sécalo bien: Deja que el arroz se escurra y seque por al menos 5-10 minutos antes de freírlo. Si entra húmedo al aceite, se pegará.
2. El Sofreído (El Color "Ámbar"): Fríe sin miedo: Calienta aceite y fríe el arroz moviendo constantemente hasta que los granos se vean doraditos o color miel. Este paso crea una capa protectora en el grano para que no se rompa.
Drena el exceso: Si usaste mucho aceite para dorarlo, puedes inclinar la olla y retirar el excedente antes de añadir el jitomate.
3. La Salsa de Jitomate Natural: Licuado potente: Licua 2 jitomates maduros, un trozo de cebolla y un diente de ajo.
Cuélala: Pasa la salsa por un colador directamente sobre el arroz frito. Esto ayuda a que el color sea más intenso y la textura más fina. Sazónala: Deja que la salsa se sofría con el arroz un par de minutos hasta que cambie a un rojo más oscuro antes de añadir el resto del líquido.
4. La Regla de Oro del Líquido: Proporción: Usa 2 tazas de líquido por 1 taza de arroz. Recuerda que la salsa de jitomate cuenta como parte de ese líquido. Usa caldo: Para un sabor superior, sustituye el agua por caldo de pollo caliente.
Para 4 personas