El resultado se corona con crema y queso, logrando un equilibrio delicioso entre lo crujiente, lo cremoso y lo ligeramente picante. Ideales para compartir o disfrutar como una botana llena de tradición y sabor mexicano.
Para que tus chilindrinas queden perfectamente crujientes por fuera y suaves por dentro, asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de freírlas (pero sin humear). Si el aceite está frío, absorberán grasa y quedarán pesadas; si está en su punto, se dorarán rápido y tendrán la textura ideal.
Recetas mexicanas-@danto_solano
Para 4 personas
Para la salsa